Nieve casera: Let it snow!

Nieve casera: Let it snow!

Cuando uno viene de un país caribeño, donde las estaciones solo son dos, y consisten en lluvia y sequía, la nieve se convierte en un símbolo Hollywoodense de Navidad. Inevitable no cantar mentalmente: “Oh blanca navidad, sueño que todo es blanco alrededor. Blanca noche buena mi mensajera de paz y de buen amor”, y recordar cualquier película con el arbolito de una hermosa casa encendido con nieve cayendo por la ventana… ¿me equivoco? 

 

Bueno, el caso es que después de tener más de 4 años en Chicago viviendo cuatro hermosas estaciones, ahora que vivimos en Atlanta ya las navidades no serán blancas (no es que extrañe el invierno de allá). Así que ¿por qué no traer un poco (muy poco en comparación, por supuesto) de “nieve” a casa para jugar con Sebastian? Una excelente actividad sensorial que te permitirá completar estas navidades en casa.

 

Al ser Sebastian tan pequeño, fue importante dejarlo explorar a su manera. No podemos esperar que haga un muñeco de nieve por su cuenta y lo decore, ¿verdad? Ahí está el papel de mamá/papá para entrar y mostrar las posibilidades de juego. En nuestro caso, la primera vez que lo hicimos, quedó encantado con el muñeco de nieve y enseguida corrió a buscar uno de los adornos (muñeco de nieve) y lo colocó al lado como diciéndole: “¡hey! ¡Hiciste esto!”. Esta primera vez no quiso tocar el material sino a través de paletas y cucharas de su juego de cocina. Pasamos entre 20-30minutos jugando y, aunque hoy en día no lo necesito, ya sé que tendré en un futuro (de requerirlo) un gran paleador de nieve (jajajajaja).

 

La segunda vez, incorporé algunos cambios al espacio de juego para hacer de la limpieza algo más rápido y fácil. Primero, incorporé su tradicional caja plástica grande y a Sebastián lo dejé sin medias y pantalón. Como en esta segunda oportunidad estábamos los dos solos, preví la necesidad de ciertas cosas que debía tener a la mano, como: toallitas húmedas, medias, pantalones (quizá otra camisa te será necesaria) y cambio de pañal. En esta oportunidad, sí estuvo más abierto a tocar pero su juego preferido siguió siendo a través de los utensilios… ¡otros 20-30min! (¡BAM!). Cuando intenté hacerle de nuevo su muñeco de nieve se divertía dándole con las paletas y destruyéndolo “in so facto”. ç

 

Debo decir que el material es súper moldeable y se puede “quebrar” con facilidad como la nieve real, y su aspecto es súper parecido, lo cual fue divertido y sé que a medida que pasen los años, repetir esta actividad se convertirá en una tradición navideña de esta familia. Lo mejor: ¡solo necesitas dos materiales! 

 

NOTA IMPORTANTE: este material NO es comestible, así que tu hijo(a) siempre debe estar bajo supervisión. En el caso de que tu peque siga poniendo absolutamente TODO en su boca, es mejor esperar un poco más para hacerla. 

 

¿Qué puedes trabajar con esta actividad? Motricidad Fina, sensaciones (al tocarlo tanto con sus manos como con los pies), creatividad (encontrando formas diversas de jugar con el material). Mientras más grande, más podrán verse afloradas esta creatividad a través de muñecos de nieve y otras figuras que puedan realizar. Puedes ofrecerle corta galletas, o instrumentos para trabajar con arena y dejarlo(a) moldear a su gusto.

 

A continuación los materiales e instrucciones para hacer tu propia nieve. Éstas son las cantidades que yo utilicé y que pueden ver en las fotos. Cuando juegas con niños menores de 2 años, menos es más (como les es comentado en otras oportunidades). Recuerden que a esta edad los niños entienden un “no”, pero no saben aún de seguir instrucciones. 

 

MATERIALES PARA LA NIEVE CASERA

1 1/2 Tazas de bicarbonato de sodio

1/4 taza de acondicionador de cabello (si es blanco, ¡mejor! De esta manera podrá lucir como la nieve real)

Una bandeja de galletas (para poner el material)

 Caja plástica grande como área de juego (opcional)

Mantel de plástico 

 

INSTRUCCIONES

1. En un bowl, mezcla el bicarbonato de sodio con el acondicionador de cabello hasta que lo veas con un aspecto de nieve.

2. Organiza tu espacio.

3. Coloca la nieve en la bandeja para galletas.

4. Ofrécela a tu peque.

5. Una vez haya terminado el juego, puedes guardarlo en una bolsita ziploc o envase hermético para continuar el juego otro día.

 

¿Viste qué fácil? ¡No dejes de tener tu blanca Navidad en casa?

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