Motricidad Fina: 10 actividades divertidas que mantendrán distraído a tu hijo(a)

Motricidad Fina: 10 actividades divertidas que mantendrán distraído a tu hijo(a)

 

Una de las destrezas más importantes que deben desarrollar nuestros pequeños es el control de la motricidad fina. Con el buen desarrollo de una motricidad fina, los niños aprenden de manera independiente a cerrarse el cierre (cremallera) de un pantalón, hacer un uso correcto de tijeras, sostener de manera correcta un lápiz a la hora de escribir, entre otras. Por algo, se nos repite con frecuencia la importante de llevar a cabo actividades que estimulen y fortalezcan los músculos que ayudarán a un desarrollo de una buena motricidad fina en nuestros hijos. 

 

Como verán a continuación, no necesitas preparar actividades “fancy”, ni complicadas ni costosas para ayudar a tu hijo(a) a alcanzar este anhelado hito del desarrollo. Pero antes que obsesionarte con que lo logre, simplemente déjalo(a) jugar… explorar. Solo ellos conocen sus ritmos de aprendizaje. No lo apresures, ponle las herramientas (los materiales y actividades en este caso), pero deja que ellos mismos vayan descubriéndolos, descubriéndose a sí mismos y descubriendo todas las cosas maravillosas que pueden hacer con ellos. No los persigas, tratando de enseñarles la forma “correcta” de llevar a cabo las cosas (a menos que veas un retraso excesivo en su desarrollo, momento en el que es importante consultar con tu médico).  

 

Aquí algunas de las actividades que hemos realizado en los últimos meses:

 

1. Cheerios Merienda. Comer en general, es una buena oportunidad para trabajar las pinzas en tu bebé, especialmente cuando comienzas con los “Finger Foods” y/o pedazos más grandes de comida, más allá de las papillas y/o purés. Si haces “Led Weaning” directamente, esto también aplica para ti y tu bebé.

No sé si en todos los Estados Unidos es así, pero una de las preguntas que nos hicieron en el pediatra a los 9 meses es si Sebastian ya tomaba por su cuenta los aritos de cereal “Cheerios” y se los metía a la boca sin ayuda de papá y mamá. Hacer esto significa que tu hij@ ha alcanzado un hito del desarrollo. 

Por supuesto, no es que sólo puedas practicar con Cheerios (si te aterra la idea de que tu hij@ pueda atragantarse, como me pasaba a mí). Existen en el mercado muchas galletas para bebés que te permitirán poner en práctica esta importante habilidad para el desarrollo de tu bebé. También puedes hacer uso de trocitos de vegetales o frutas como manzana, pera, mango, uva, fresa, guisantes, zanahoria, auyama, papa, entre otros.  

Objetivos: motricidad fina, coordinación ojo-mano, degustación, coordinación mano-boca.

 

2. Bolitas de Plastilina Casera. Este material para mí siempre ha sido súper relajante, y hacer por ti misma una plastilina casera que sea segura para tu hij@ será una actividad divertida de hacer para ti también. No es que a mi hijo le fascine la plastilina en general, pero se la he intentado presentar de diversas maneras y hemos logrado captar su atención en diferentes momentos. Una de ellas fue formando bolitas de plastilina de diversos colores y ofreciéndole dos cubetas pequeñas para que practicara “meter y sacar”. Podrías hacer bolitas de diferentes tamaños y, además, de trabajar pinza puedes ir conversando sobre colores y tamaños.

Objetivos: motricidad fina, coordinación ojo-mano, tamaños, colores, lenguaje.

 

NOTA: si quieres aprender a hacer la Plastilina Casera con Esencias, haz click aquí.

 

3. El reto de la cinta adhesiva. Esta actividad es súper sencilla y, en nuestro caso, generó muchísima diversión en Sebastian, capturando su atención por un buen rato. Solo tienes que cortar pedazos (no tan chiquitos) de cinta adhesiva de papel [lo que en Venezuela conocemos como tirro]. Existen unas de colores, con figuras y/o dibujos específicamente para hacer Scrapbook que, también, podrían funcionar y hasta llamar más su atención. Las que verán en las fotos son de este tipo, compradas en Target a un módico precio de $1. Dispón de una superficie plana (mesita de comer, pared, piso, ventana… en mi caso, una puerta cerrada) y pega las cintas adhesivas en diferentes direcciones, dejando una puntita sin terminar de pegar. Esto les permitirá tener de dónde agarrar la cinta adhesiva para arrancar. No descartes las cintas que vaya arrancando. Vuélveselas a colocar, verás que estará súper interesado(a) en seguir el juego. Como recomendación (y aprendizaje, en mi caso), traten de preparar la actividad sin tu peque al lado. Un buen momento es cuando esté haciendo su siesta o cuando papá (u otro familiar) pueda distraerlo. De este modo, no estarás tratando de colocar las cintas adhesivas al mismo tiempo que tu hijo(a) las empieza a arrancar [inserta aquí una carita con los ojos para arriba y un puffff bien sonoro con la boca]. 

Objetivos: motricidad fina, coordinación ojo-mano, concentración.

 

4. Desenterrando Palitos. Otra de las variantes que he utilizado con la plastilina casera es metiendo un poco dentro de laticas pequeñas y delgadas (con tapa para que después puedas guardar sin que se seque). Entierra palitos o paletas de helado de diferentes colores y/o formas, y deja que tu pequeño(a) las desentierre y entierre repetidas veces. Si tienes palitos con diferentes formas, aprovecha de conversar sobre las formas y los colores. Deja que toque la plastilina, explore los palitos… y ¡juegue!

Objetivos: motricidad fina, coordinación ojo-mano, concentración, colores, formas, lenguaje. 

 

5. Texturas de la cocina. No sé si les ha pasado, pero hay momentos en los que… ¡de verdad!… necesitas terminar en la cocina con lo que estás haciendo y justo ese día tu hijo(a) está especialmente intenso(a), no quiere hacer siestas y, por supuesto, tiene la “ansiedad de separación” como alborotada. Es, en esos momentos, en los que la desesperación te ponen más creativas y, simplemente, sacas lo que tengas a la mano que pueda distraerlo. Y con cosas de la cocina, créanme que mi hijo ha explorado ¡de todo! (menos los utensilios peligroso… ¡por supuesto!). En una oportunidad, tomé diferentes texturas que encuentras en la comida (seca): pasta corta, granos negros, lentejas. Podrías agregar sal, arroz, granos de diferentes colores, harina, cereal, etc. Todo en pequeñas cantidades que lo mantengan distraído (con supervisión) explorando y sintiendo las diferentes texturas que puedes encontrar en la comida. Una vez hayas terminado con lo que estabas haciendo, puedes sentarte hablar de los materiales que le ofreciste, sus colores, sus texturas.

Como recomendación, utiliza una caja plástica grande donde puedas meter tanto a tu hijo como todo el material de exploración.

Objetivos: motricidad fina, colores, olores, tamaños, formas.

 

6. Distracción con Pitillos [pajilla, popote, sorbete]. Para ser justas, no puedo darle crédito a nadie más por esta actividad que no sea a mi hijo, pues de manera espontánea comenzó a realizarla esta. Observé atónita lo que estaba pasando… ¡Estaba trabajando de manera maravillosa su pinza! ¡Será todo un autodidacta! (jajajaj). Originalmente, había comprado estos pitillos (aprovechando la oferta) para realizar otra actividad con él, pero le llamaron tanto la atención que le di el tubito en el que venían para que se distrajera (pensé yo). De alguna manera y con su “dedito señalador” (como le decimos en casa) siempre paradito, empezó a darle con la uñita a la cinta adhesiva que lo mantenía cerrado. Primer logro: consiguió destapar el tubito. Acto seguido: empezó, muy concentrado, a meter el dedito para sacar los pitillos que habían dentro. No podía dejar de ver el entusiasmo con el que lo hacía, levantando la mirada con emoción para ver si yo estaba observando su gran logro. Definitivamente los niños nos enseñan de las alegrías de sus pequeños grandes aprendizajes a través del juego.

Objetivos: Motricidad fina, concentración

 

7. Rasgando Papelitos. Si tienes la oportunidad, siempre ten una caja de zapatos llena de papel de seda u hojas de impresión cualquiera y sácala en momentos críticos en los que necesites terminar alguna tarea en la casa. Te aseguro que para ellos será un gran momento de juego, y para ti la mejor oportunidad para terminar con algunos (tampoco abuses, que no serán todos jajaja) pendientes. No sé en qué encontrarán el placer de esta actividad, quizá sea el sonido del papel al rasgarse o el papel en sí, pero lo importante es que no sólo los mantendrás distraído, también estás segura que estará trabajando su fuerza muscular de brazos y manos, así como su motricidad fina.

Objetivos: motricidad fina, musculatura de las manos, concentración, texturas.

 

8. Palitos en un escurridor de pasta / Puercoespín de colores. ¿Tienes un escurridor de pasta de agujeros grandes? ¿Sí? Pues ya tienes una buena herramienta para trabajar. Solo tienes que buscar palitos que puedas encajar y dejarlo como un puercoespín para que tu hijo(a) saque y/o, dependiendo de la edad, meta los palitos en el escurridor. En principio realizamos esta actividad con unos palitos de plástico, pero recientemente la repetimos con Limpia pipas de Felpilla y debo decir que la actualización en la actividad estuvo ¡Genial! Sebastian la encontró muy motivante, mostraba bastante concentración al querer sacar los limpia pipas y al intentar volverlos a meter (algunos los logró insertar, ¡Yeiii!). 

Objetivos: motricidad fina, concentración, colores, texturas, y hasta podrías practicar conteo.

 

9. Primeros Crayones. ¿Ya vieron los colores en forma de huesito que sacó la marca “crayones” para niños de 12+ meses? ¡Excelentes para trabajar el agarre! Aún estamos tratando de entender qué se hace con ellos (jajajajaja) Sebastian cree que son pelotas y las tira por todos lados, pero una vez que le agarre la idea, estoy segura que serán un hit.

Objetivos: motricidad fina, creatividad, desarrollo del arte, concentración, atención.

 

10. Tapa y Destapa. ¿Utilizas botellas de agua en casa o tienes alguna que abra sin rosca? Pues, entonces, ya tienes una nueva actividad para hacer con tu pequeño(a). Es bastante fácil de realizar, ¿no? y les aseguro que no sólo los mantendrás distraído abriendo y cerrando la botella, el sonido de la botella al golpear el piso o al caer, les será de mucha gracia. Como variante de esta actividad, estoy esperando el mejor momento para introducir botellas de diferentes tamaños y formas de abrir para mantener no solo esas manitas ocupadas sino, también, trabajando el agarre y musculaturas. 

Objetivos: motricidad fina, concentración.

¿Listos para comenzar a jugar?… No olvides dejarnos tus comentarios y/o sugerencias.  

 

Referencias:

Laughing Kids Learn

TinkerLab

@acraftyliving

 

 

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