Caja de Avena: diversión en hojuelas

Caja de Avena: diversión en hojuelas

A los 9 meses hicimos, por primera vez, esta actividad utilizando una cacerola de aluminio y escondiendo en ella los juguetes favoritos de Sebastian para el momento: sus tacos de colores y formas.

Una vez listos, bajamos al parquecito del edificio y sin siquiera esperar una mínima instrucción, Sebastian se lanzó sobre la cacerola a tocar lo que había adentro. Enterrando sus manitas, sacaba los puñitos llenos de avena y los dejaba caer por todos lados. Luego, sacaba un taco, lo miraba y volvía a la avena: tocando, mirando y riendo. Fue una de las primeras veces que disfrutó, con un brillo especial en sus ojos, una actividad de este tipo… Definitivamente, fue su actividad favorita hasta ese momento.

¿Yo? Yo, por supuesto, no cabía de la emoción. Una actividad tan sencilla, que no requiere de mucha preparación ni colorido había logrado captar la atención de Sebas por más de 15min., lo cual ya es decir bastante.

Como bien saben no soy maestra de profesión (aunque, quizá, sí de corazón), por lo que mi motivación es mi hijo. Lo que quiero decir, es que todas estas actividades que hago con él han estado cargadas de ensayo – error – aprendizaje. Pero así es que hemos descubierto formas divertidas de jugar y aprender. Así que no tengas miedo a intentarlo, a probar, y a dejar a tu probar. No siempre quedará como quieras, pero te aseguro que de una u otra forma algo les dejará. 

 

Mi intención con este blog es darte datos y errores que cometí para que puedas tenerlos en cuenta a la hora de que tú lleves a cabo la actividad con tu(s) peque(s). 

Aquí una de las lecciones más importantes de este primer intento:

1. Locación. Bajar al parquecito solo con la cacerola llena de avena y tu bebé, no es una idea muy brillante (¡De verdad! ¡No lo hagas!). Lo que conseguimos fue hacer un gran desastre de avena que fue más complicado de recoger. Si te motiva la idea de hacerlo al aire libre, ve preparada para hacer la actividad lo menos complicada para ti una vez termine (podrías pasar más tiempo recogiendo que lo que tu hijo(a) dure en la actividad). Habilitar un espacio en la casa para este tipo de actividades y que sepas que solo ese espacio será el que hay que recoger, a veces es la mejor opción.

2. Materiales de apoyo. Y con esto me refiero de “apoyo” para mamá (Jajajaja). Una caja de plástico grande (donde quepa cómodamente tu hijo y la cacerola) puede ahorrarte bastante limpieza, reduciéndolo a un espacio limitado. Esto no quiere decir que no les parecerá divertido sacar las manitas llenas de avena de la caja de plástico. Para esto, utiliza un mantel de plástico o vinilo debajo de la caja de plástico.

3. Un paso primero y otro después. Para captar la atención de tu bebé por más tiempo, empieza solo con la avena. Cuando veas que está perdiendo el interés, introduce algún juguete. Entiérralo en la avena y deja que lo encuentre. Después puedes introducir utensilios de cocina: medidores de tazas, cucharas (todo plástico… Por seguridad). Juega a llenar, y deja caer el contenido. Poco a poco (no siempre el mismo día) irá imitando estos movimientos y su interés estará de vuelta.

 

Alrededor de los 11 meses volvimos a realizar la actividad con las lecciones aprendidas, ¡Los resultados fueron geniales! Sebastian disfrutó tanto o más que la primera vez, enterrando sus manitas como si estuviese en la arena y expresando a través de sus piernas (como siempre) su emoción. 

 

MATERIALES PARA LA CAJA DE AVENA

1kg de avena

1 caja de plástico grande

1 mantel de vinil o plástico

Juguetes varios (fáciles de lavar) y/o utensilios de cocina

 

INSTRUCCIONES

 

1. Mete la avena en la caja de plástico.

2. Podrías utilizar una cacerola de aluminio con la avena dentro de la de plástico.

3. Si tu bebé es más pequeño podrías comenzar con una cantidad reducida de avena para que la explore y en una siguiente oportunidad introducirlo dentro de la caja (si ya se sienta solito.

4. Puedes reutilizar esta avena cuantas veces quieras o hasta que veas que sea momento de desechar. Para almacenarla, puedes utilizar el mismo envase en la que vienen o guardarla en una bolsa grande ziploc.

 

IMPORTANTE: Recuerda siempre estar cerca de tu bebé para que ningún accidente ocurra ni se ahogue con las hojuelas.

 

¡Ahora ya puedes jugar con tu bebé! Ten presente que la avena lo dejará con una especie de polvillo en las piernas y ropa, por lo que necesitará un pequeño cambio al finalizar… ¡Que disfruten!

 

Referencia:

Asia Citro, Med (2014). 150+ Screen-Free Activities for Kids.  Adams Media.

 

 

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