Esta actividad empezó siendo un juguete casero para viaje. Para que fuese más liviano y fácil de llevar, lo hice en la versión de bolsita, pero después de haber visto algunos errores en la preparación y manejo, decidí probar la versión en botella.

 

A pesar de los pequeños errores con la bolsita, Sebastian lo encontró bastante atractivo y divertido durante el vuelo en avión (fotos que no logré tomar, pero lo hice después en casa). Este juguete es excelente no solo para mantener a esos pequeños traviesos ocupados en situaciones donde la ansiedad por llegar o el fastidio puede volverlos algo intensos sino, también, para trabajar a nivel visual y cognitivo la búsqueda de objetos, tal como de adultos muchos lo hemos hecho con los famosos libros de “Buscando a Wally”. Además, mantiene las manitas ocupadas hurgando, separando arroz y volteando figuritas para encontrarlas, lo cual lo hace una excelente actividad para su motricidad fina (cosa que se pierde de cierta manera en la versión de botella). 

 

En esta oportunidad, y al ser mucho más rápida la versión en botella, les estaré presentando las instrucciones de ambas versiones. Pero antes quisiera brindarles algunas recomendaciones si deciden realizar la versión en bolsita que definitivamente es mucho más práctica para llevar a visitas al doctor, viajes u otro tipo de diligencias que requieran mantener a tu peque por un rato tranquilo.

 

1. El material. La versión que realicé es en bolsita ziploc. Una de las cosas que noté es que con el poco tiempo la bolsita se fue apocando con el roce del arroz. Si eres buena con la costura y el uso de máquinas de coser (en lo personal, yo no lo soy), puedes hacerlo con plástico transparente y tela. Queda mucho más lindo y con un mejor acabado.

 

2. El orificio. Cuando realicé el orificio para conectar la hoja guía con la bolsita, no tomé en cuenta que estaba abriendo, también, la posibilidad de que saliera el arroz por todos lados. No en grandes cantidades, pero sí como para dejar rastros en la pañalera (donde la llevaba) y en cada cuarto donde Sebastian jugó con la bolsita. La mala noticia es que, revisando la bolsa, no creo que haya ningún otro lugar donde pudiera haberse hecho el orificio sin que el arroz se saliera. 

 

3. El cordón. Para este caso, utilicé cinta. Sin embargo, recomendaría hacer uso de cordón, pues con la manipulación constante de tu peque de la hoja de guía, la cinta se deshace con bastante facilidad. Además de cordón, otra buena solución es utilizar un aro como conector de la bolsita con la hoja-guía.

 

4. La decoración. Para hacer más linda la bolsita utilicé cinta adhesiva decorativa en los bordes, haciendo las veces de un marco. Sin embargo, no sé si habrá sido por la calidad de la cinta adhesiva, pero la cinta adhesiva no paraba de desprenderse y enrollarse alrededor. Si vas a optar por la opción en bolsita, te recomendaría utilizar una cinta adhesiva decorativa más fuerte u otra solución que te permita hacer linda y llamativa la bolsita para tu peque.

 

Es posible que con tu peque menor de 2 años, al principio debas ayudarlo con el juego. En vez de pedirle que te busque las figuritas en la bolsita/botella, más bien intenta el proceso contrario: mostrarle una figurita en la bolsita/botella y pedirle que te la busque en la hoja guía. Una vez que Sebastian relacionó que las mismas figuras que estaban en la hoja guía, también estaban en la bolsita/botella, comenzó a interesarse y a buscar con más facilidad e independencia (dentro de lo que se le puede pedir a un niño de alta demanda).

 

Teniendo en cuenta estos detalles, creo que ya podríamos empezar con el proceso… ¿listos(as)?

 

MATERIALES

2 Bolsitas Ziploc de 1/4 de Galón

1 Taza de arroz 

Cinta Adhesiva de embalaje

Cinta Adhesiva decorativa

Figurines y/o botones con figuras

Cordón o Aro

Perforador

 

INSTRUCCIONES

1. Dispersa los figurines viendo hacia arriba en una superficie unicolor (preferiblemente blanco o madera). 

2. Toma una foto de los figurines para hacer la hoja guía.

3. Imprime la hoja guía en un tamaño pequeño y manejable (máximo 4×6) y plastifícala con papel contacto o acetato (a menos que cuentes con una plastificadora en casa o cerca).

4.Coloca 1/2 taza de arroz en una de las bolsitas.

5. Coloca los figurines y/o botones y encima, la otra 1/2 taza de arroz.

6. Cierra la bolsita, procurando sacar todo el aire antes de sellar.

7. Dobla el lado del cierre (sin que quede muy apretado y refuerza con cinta adhesiva de embalaje.

 

8.  Bátela con las manos para esparcir los figurines por todo el arroz.

9. Introduce la bolsita dentro de la segunda, incorporándola al revés. De esta manera, tendrás el tope el cierre mágico de la primera bolsita en la base de la segunda y viceversa. 

10. Dobla, nuevamente, el lado del cierre y refuerza con cinta adhesiva de embalaje.

 

11. Coloca cinta adhesiva decorativa (preferiblemente gruesa) por los bordes, haciendo las veces de un marco.

 

12. Perfora un orificio en una esquina (lo más pegado a la punta que puedas).

13. Haz lo mismo en la hoja guía plastificada.

14. Ata la hoja guía a la bolsita con un cordón usando los orificios abiertos. 

 

 

¡PARA LA BOTELLA!… Necesitarás solo:

1 1/2 Taza de arroz (dependerá del tamaño de tu botella)

Una botella (preferiblemente plástica) 

Cordón

Perforador

Pega Loca

 

 

1. Introduce en la botella parte del arroz: hasta un poco menos de la mitad.

2. Introduce los figurines y/o botones.

3. Completa con el arroz. Procura no llenar la botella completa con arroz para que quede espacio para el movimiento del arroz y los figurines. Esto permitirá que tú y tu peque logren el espionaje.

4. Coloca pega loca en los bordes del enroscado de la botella o la tapa.

5. Coloca el cordón con la hoja guía alrededor del pico y cierra la botella.

NOTA: este paso es particular para las personas que utilicen botellas como las de marca Voss que permiten que el cordón quede dentro de la tapa. De utilizar otro tipo de botella, solo necesitas amarrarla bien al pico de la botella.

6. Ya pueden empezar a buscar pistas dentro de la botella.

 

Sugerencia: si tu peque ya es más grande (más de 3 años), podrías incorporar una lupa de detective al juego.

 

Referencia:

Learning4Kids

Apartment Therapy